lunes, 21 de marzo de 2016

LA IMPORTANCIA DEL CALZADO

A la entrada de hoy la he llamado "La importancia del zapato" para contaros lo que me ocurrió el año pasado el Domingo de Ramos, y creo que el calzado que llevaba fue muy importante para el resultado obtenido
Todos los Domingos de Ramos me arreglo y bajo a Sevilla a ver las distintas procesiones. Me suelo vestir formal y llevo tacones de 7-8 cm que aguanto bien. El año pasado fue distinto; decidí vestirme algo más informal y ponerme unos botines como los de la foto, pues la noche antes había salido y me dolían los pies para andar metiéndolos en unos zapatos tipo salón.
Todo fue bien, aguanté la tarde sin dolor de pies y es que los botines tienen 5 cm de tacón ancho y de goma y una mínima plataforma. También son de piel, con lo que tenía la comodidad asegurada. Cuando ya decidí venir a casa, me subí a un autobús que iba a tope, me tocó ir delante, al lado de la conductora y de pie. Tuvimos tan mala suerte, que se cruzó un coche y la chofer para no chocar con él frenó, con lo que todos los pasajeros vinieron para delante, y a mi me cogió del antebrazo y me quedé en el sitio.
Pienso, que al llevar estas botas que tenían una buena sujeción y a los reflejos de la chofer, no salí por la luna y hoy puedo escribiros. Estoy segura que si hubiera llevado un salón con tacón fino hubiese sido otro el final.
Aun así, el resultado no ha sido nada bueno, pero doy gracias de seguir con vida que ya es mucho.


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